Este proyecto de diseño de interiores rurales en Rupià se centra en la rehabilitación de una vivienda tradicional situada en un entorno histórico de Girona. El objetivo principal era actualizar los espacios sin perder la esencia del edificio original. Para lograrlo, trabajamos con gran respeto por sus materiales, su carácter y su distribución.
Desde el inicio, entendimos que la vivienda tenía un gran potencial gracias a sus muros antiguos, sus techos con vigas y la sensación de calma que ofrecían sus estancias. Por eso, nuestra intervención se basó en potenciar estos elementos y no en sustituirlos. Así, cada decisión se tomó con la intención de mantener la idiosincrasia propia de una casa rural catalana.
Para equilibrar lo antiguo y lo contemporáneo, introdujimos mobiliario de líneas sencillas y colores cálidos. Esta mezcla permite suavizar los contrastes y crear una atmósfera acogedora. Además, utilizamos materiales naturales como la madera, el barro y las telas orgánicas. Con ello, reforzamos la conexión entre la vivienda y su entorno.
Otro punto clave del diseño de interiores rurales en Rupià fue la elección de una paleta cromática suave. Los tonos tierra y los beiges ayudan a unificar todas las estancias, mientras que los matices ocres aportan calidez. Gracias a este criterio, los espacios resultan más luminosos y agradables.
También se revisaron las superficies para mejorar la funcionalidad. Ahora, cada estancia mantiene su carácter original, pero ofrece mayor comodidad. Esta combinación entre tradición y modernidad permite disfrutar de una vivienda que conserva su historia sin renunciar al confort actual.
En conjunto, el proyecto muestra cómo una rehabilitación respetuosa puede transformar un edificio rural en un hogar cálido, práctico y lleno de identidad. El resultado final refleja la esencia del lugar y la sensibilidad de quienes lo habitan.